“Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis?... (Lucas 6:34)
Entender la aptitud de DAR, es el secreto, para lograr convencer a Dios de ser merecedores por la fe, de las bendiciones prometidas. El merecimiento que nos instruye en el versículo bíblico citado, No es por las obras sociales, sino, debe ser, en la fe de recibir más de lo que damos.
-Si alguien DA a quien le puede devolver lo dado, su único merecimiento es la cantidad igual de lo que dio.
-Si alguien DA a quien NO le puede devolver lo dado, únicamente por ejercitar el sentimiento de solidaridad, su único merecimiento es la deducción de impuestos.
-Si alguien DA a quien NO le puede devolver lo dado, con el convencimiento de estar practicando la fe en obediencia a Dios, su único merecimiento son las promesas de Dios.
Si aun no ha logrado lo esperado por Dios, le seguimos insistiendo en su cambio de pensamiento en relación a la manera de practicar su intento de conquistar las bendiciones; pues, según la voluntad de Dios, solamente a través de manifestar la fe, podemos ser merecedores de las promesas de Dios.
Agradezco a los generosos que en el 2010, DIERON para que pudiéramos llegar con:
4 toneladas de alimentos no perecederos para más de 850 familias necesitadas,
Atendimos a 400 personas con brigadas de corte de cabello y manicure, limpieza oral, gratuitamente,
170 refrigerios para niños que están en situación vulnerable,
700 platos de sopa para personas de barrios marginados,
150 kits escolares, y entre otras actividades.
Mil gracias al grupo de apoyo voluntario de A.B.C.
Att:
Pr. Juan Marín
GRACIAS A TODOS, POR LO POCO QUE SE HA HECHO,